Vida

El reto 2016

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¡Se nos fue enero!. No se si es mi imaginación, pero cada año que pasa, cada mes, cada día siento que se va en un abrir y cerrar de ojos, dejando solo recuerdos, experiencias y aprendizajes. Se fue el primer mes del año.

Para mi siempre ha sido enero el mes de la planeación,  donde plasmo mis propósitos de año nuevo, donde empiezo con todas las ganas del mundo a modificar mis hábitos y hacer muchas reflexiones. Muchos los puedo cumplir, pero te soy sincera en otros me quedo a la mitad del camino y en algunos casos ni siquiera los empiezo, ¿te pasa lo mismo?.

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¿Por qué reto 2016?. Un propósito es la intención o el ánimo de hacer o dejar de hacer algo, mientras que reto es es una invitación al duelo, una provocación o un desafío, es decir,  algo mucho más atractivo, más emocionante y por lo tanto más probable de  cumplirse.

Este año, no hice mi típica lista de propósitos, ahora hice mi lista de retos, porque me he dado cuenta que a veces la vida nos envuelve en las ocupaciones diarias y dejamos de lado lo más importante. El gran reto es diferenciar las prioridades de las banalidades, para en base a ello tomar las decisiones, no dejar priorizar lo superficial, dejando de lado lo verdadero importante de la vida. Te comparto mi reto y espero hagas el tuyo.

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1.- El reto no es visitar más a mi familia: El reto es estar presente, compartir momentos de calidad, crear memorias y aceptar y estar consciente que es la familia el pilar que siempre va a sostenernos como sociedad, por lo tanto hay que cuidarla.

2.- El reto no es adelgazar: El reto es cuidar de mi cuerpo, alimentarlo, nutrirlo y ejercitarlo, teniendo siempre presente que es lo que me sostiene, es lo que me mueve y me permite vivir y realizarme día a día. Estar consciente que los años no perdonan y si no hay buen mantenimiento se deteriora, es valorar que yo soy la única responsable de cuidar de mi.

3.- El reto no es gastar menos: El reto es tener la capacidad de administrar los recursos con los que cuento y estar consciente que son la herramienta para cumplir mis metas, para vivir día a día. Es saber diferenciar que el dinero no es el fin sino el medio para lograr muchos de mis sueños, así que el reto es mantener una actitud y mentalidad de abundancia y prosperidad, tener la capacidad y voluntad de agradecer, compartir, prever e incrementar lo que ya poseo.

4.- El reto no es tener un mejor trabajo: El reto es agradecer por mi trabajo, y  desarrollar mi máximo potencial, dar lo mejor de mi para mejorar mi entorno, es poder desenvolverme en un lugar donde esté consciente que estoy contribuyendo a lograr y cumplir con lo que vine a hacer en este mundo, mi verdadera misión.

5.- El reto no es viajar mucho: El reto es disfrutar los paisajes de enfrente, los lugares a los que de momento pueda tener acceso, por más lujoso o austero que esté un lugar, el reto es encotrale su encanto.

6.- El reto no es buscar nuevas formas de divertirme. El reto es recordar y encontrar que es lo que realmente disfruto y darme el tiempo para  hacerlo.

7.- El reto no es usar más las redes sociales: El reto es valorar mis redes sociales, no solo virtuales si no también presenciales, es decir, dedicarles tiempo de calidad, haciendo uso de la tecnología para no perder contacto y estar  presente con quienes  realmente me necesitan. Es crear memorias y valorar la presencia de quienes están en mi vida, y agradecer por lo que dejaron a quienes se van. 

8.- El reto no es ir más a la iglesia. El reto es estar cerca de Dios en todo momento, tenerlo conmigo siempre, confiar, soltarle y entregarme a él. El verdadero reto, no es pedirle más, es agradecerle por lo que tengo, por las experiencias, los logros, errores  y por todos los momentos  y circunstancias que me han formado y convertido en la mujer que soy.

9.- El reto no es soñar con un mundo mejor: El reto es hacer mi mundo mejor, no es querer que las cosas sucedan, sino hacer que las cosas sucedan. Es dar lo mejor de mi donde quiera que esté, en cada palabra, en cada escrito, en cada acción. 

10.- El reto no es ser la mejor esposa, la mejor madre, la mejor hermana, la mejor amiga: El reto es imitar lo mejor de mi esposo y también hacer  lo que me gustaría que mi esposo hiciera, aun así respetando su individualidad y aceptándolo como es.  El reto es ser la mujer que me gustaría que mi hija fuera y aun así dejar que ella viva su propia vida. El reto es, comportarme con mi madre como quiero que se comporte mi hija conmigo,  ser con mis hermanas como quiero que sean conmigo, ser la amiga que quiero que mis amigas sean, el reto es ser la mujer que aspiro ser.

Ya se fue enero, ¿Cuál es tu reto?.

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Maternidad

El reto y la aventura de ser mamá, no implica dejar de ser mujer.

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Desde niña, uno de mis más grandes sueños siempre fue ser mamá. Padecer una cardiopatía congénita (Tetralogía de Fallot) aun corregida, siempre fue un riesgo, más no un impedimento para desearlo, planearlo y gracias a Dios, lograrlo. Como cualquier pareja de recién casados, uno de los objetivos principales del matrimonio es la procreación, para nosotros también lo fue. Recuerdo perfectamente que antes de buscar embarazarme, fui a visitar a mi cardiólogo y al plantearle mi interés, su respuesta fue alarmante, me dijo que él no me lo recomendaba porque no sabía como iba reaccionar mi cuerpo, lo escuché y le di las gracias por sus recomendaciones. Al día siguiente fui con mi Ginecólogo y le planteé lo mismo, él me dijo que todo estaba bien, que era una decisión muy personal, que era mi responsabilidad atender a las indicaciones del cardiólogo y mi respuesta fue: “prefiero morir en el intento a negarme la posibilidad de ser mamá”. Al siguiente mes ya estaba en la dulce espera…

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Tuve un embarazo muy vigilado, controlado pero sobre todo afortunado, porque a pesar de ser de alto riesgo, viví un embarazo completamente normal. Siempre estuve dentro de los márgenes de mi peso, tallas y peso de la bebé, de pronto sufría bajas de presión que no me alarmaban porque sabía que podía pasar.  Disfruté mi embarazo como si fuera lo último que me iba a pasar en la vida, porque realmente mi vida estaba en riesgo y aun así mi hija fue planeada, deseada y  esperada en todo momento y sobre todo bien recibida. Al final llegó el gran día del parto,  un 16 de julio, cesárea a las 37 semanas para no poner en riesgo mi vida y  Valentina nació completamente sana. Mi mayor temor era que heredara mi cardiopatía, para nuestra fortuna heredó el corazón de papá. Con el apoyo de mi familia y amigas,  principalmente el de mi mamá, mi recuperación fue muy buena y a partir de ahí comenzó la gran aventura de ser mamá. Al principio me impresionaba mucho, porque me parecía algo increíble tener a una personita tan chiquita que salió de mi vientre y además estuviera igualita a mi. Siempre fue una sensación tan bonita, que ahora por fin entiendo cuando dicen todas esas frases de mamá sobre los hijos…

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Después de esa gran aventura, empezó el gran reto, volver a mi rutina laboral, ahora  como mamá. Además Valentina desde que nació, fue de lactancia materna exclusiva por los primeros 5 meses y a partir ahí hasta los 8 meses combinado con alimentos y leche de fórmula. Al regresar a trabajar me las ingeniaba para que ella tuviera su toma a tiempo. Coincidió que cuando regresé a mi oficina empezó el período electoral y una de mis grandes pasiones, las campañas políticas. Cuando trabajas en un Partido Político como en mi caso, esa es la temporada más alta de trabajo y aquí en Sonora ocurre cada 3 años. Tuve que ingeniármelas para poder seguir en mi vida laboral ya con mi bebé. Al principio fue complicado pero en todo momento conté con el apoyo de mi familia, principalmente de mi esposo y mi mamá. Hasta que un día de trabajo muy pesado todo se complicó… mi mamá habló conmigo, pues era quien me ayudaba con mi hija. Me sugirió que dejara el trabajo, que me quedara en casa para atender de mi hija como en su momento ella lo hizo con nosotros, pues  así yo iba a estar más tranquila y feliz, fue entonces cuando le pregunté lo siguiente:

  • ¿Tengo que abandonar mis sueños al convertirme en  mamá?
  • ¿No hay forma de poder hacer un balance en la vida para ser mamá y también la mujer que aspiro ser profesionalmente?
  • ¿Cómo le digo a mi hija que vaya por sus sueños, si yo no tengo el valor de ir por los míos? 
  • Hoy que tengo la oportunidad de crecer y aprender en algo que me apasiona, ¿La dejo pasar?

Su respuesta fue muy noble, corta y clara :” Te voy a apoyar con todo” Y para mi sorpresa, mi marido hizo lo mismo.

A partir de ese momento los siguientes meses fui mamá, esposa, hermana, hija, amiga y empleada  sin horarios, sin vida normal. Pero aun así me las ingeniaba para dar calidad de tiempo, porque el trabajo me impedía dar cantidad. Llegó el día de las elecciones y los resultados no fueron los esperados. Fue muy duro, incluso puedo decir que a pesar de que no conocí la depresión post parto, si conocí la “depresión post campaña”, (pero ese es tema de otro post). Al terminar el proceso  regresé a  establecer de nuevo una rutina familiar y  a pesar da haber estado tan involucrada en el trabajo, nunca dejé de pensar e investigar en como ser buena mamá. Leo libros, artículos, escucho conferencias, canciones, poemas y todo lo que me ayude a entender y definir como hacerlo, pero sobre todo la vida diaria al lado de Valentina es lo que más me ha enseñado de ella, de mí, de la maternidad y de la vida misma.  Al final de cuentas, no estoy segura de saber como hacerlo, ni siquiera si  lo estoy haciendo bien,  pero con todo mi amor hago el intento. Después de reflexionar y vivir el mejor año de mi vida al lado de una gran compañera de apenas 1 año 2 meses, este aprendizaje puedo resumirlo en el siguiente decálogo y te lo quiero compartir:

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  1. Mi hija es el mejor regalo que la vida me dio, con el objetivo de cuidarla, protegerla y guiarla en esta gran aventura.
  2. No hay un manual para ser mamá y tampoco mi hija viene con instructivos.
  3. Para ser buena mamá primero tengo que ser buena mujer,  buscar el bienestar personal y así darle a mi hija lo mejor de mí.
  4. Si quiero que mi hija persiga sus sueños, primero tengo que ir por los míos, porque se enseña con el ejemplo.
  5. La maternidad y paternidad son responsabilidades compartidas, papá debe de involucrarse al igual que mamá.
  6. Aprendemos sobre la marcha a ser padres y ellos a ser hijos, es adaptación. Habrá momentos buenos y otros más difíciles, pero es parte del crecimiento y de la gran aventura.
  7. Para poder combinar la maternidad con otras actividades, hay que ingeniárselas.
  8. Para poder lograr balance en la vida, se necesita  de ayuda de las demás personas, yo les llamo ángeles en la tierra. 
  9. Por más esfuerzo, buena disposición y amor que le ponga al educar a mi hija, sólo el tiempo me dirá si lo estoy haciendo bien,
  10. La mayor responsabilidad de ser mamá es cuidar de mi hija en todos los sentidos; físico, mental, espiritual y emocional. El gran reto es guiarla para que ella descubra su verdadera misión en la vida y después apoyarla, porque mi mayor deseo como mamá no es tener una hija perfecta, sino una hija feliz. 

My Wish- Rascal Flatts

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