Maternidad

El reto y la aventura de ser mamá, no implica dejar de ser mujer.

sueños

Desde niña, uno de mis más grandes sueños siempre fue ser mamá. Padecer una cardiopatía congénita (Tetralogía de Fallot) aun corregida, siempre fue un riesgo, más no un impedimento para desearlo, planearlo y gracias a Dios, lograrlo. Como cualquier pareja de recién casados, uno de los objetivos principales del matrimonio es la procreación, para nosotros también lo fue. Recuerdo perfectamente que antes de buscar embarazarme, fui a visitar a mi cardiólogo y al plantearle mi interés, su respuesta fue alarmante, me dijo que él no me lo recomendaba porque no sabía como iba reaccionar mi cuerpo, lo escuché y le di las gracias por sus recomendaciones. Al día siguiente fui con mi Ginecólogo y le planteé lo mismo, él me dijo que todo estaba bien, que era una decisión muy personal, que era mi responsabilidad atender a las indicaciones del cardiólogo y mi respuesta fue: “prefiero morir en el intento a negarme la posibilidad de ser mamá”. Al siguiente mes ya estaba en la dulce espera…

1400544_10154858216095066_2612329571160976349_o

Tuve un embarazo muy vigilado, controlado pero sobre todo afortunado, porque a pesar de ser de alto riesgo, viví un embarazo completamente normal. Siempre estuve dentro de los márgenes de mi peso, tallas y peso de la bebé, de pronto sufría bajas de presión que no me alarmaban porque sabía que podía pasar.  Disfruté mi embarazo como si fuera lo último que me iba a pasar en la vida, porque realmente mi vida estaba en riesgo y aun así mi hija fue planeada, deseada y  esperada en todo momento y sobre todo bien recibida. Al final llegó el gran día del parto,  un 16 de julio, cesárea a las 37 semanas para no poner en riesgo mi vida y  Valentina nació completamente sana. Mi mayor temor era que heredara mi cardiopatía, para nuestra fortuna heredó el corazón de papá. Con el apoyo de mi familia y amigas,  principalmente el de mi mamá, mi recuperación fue muy buena y a partir de ahí comenzó la gran aventura de ser mamá. Al principio me impresionaba mucho, porque me parecía algo increíble tener a una personita tan chiquita que salió de mi vientre y además estuviera igualita a mi. Siempre fue una sensación tan bonita, que ahora por fin entiendo cuando dicen todas esas frases de mamá sobre los hijos…

11182149_10155502790580066_616054343686716729_n (1)

Después de esa gran aventura, empezó el gran reto, volver a mi rutina laboral, ahora  como mamá. Además Valentina desde que nació, fue de lactancia materna exclusiva por los primeros 5 meses y a partir ahí hasta los 8 meses combinado con alimentos y leche de fórmula. Al regresar a trabajar me las ingeniaba para que ella tuviera su toma a tiempo. Coincidió que cuando regresé a mi oficina empezó el período electoral y una de mis grandes pasiones, las campañas políticas. Cuando trabajas en un Partido Político como en mi caso, esa es la temporada más alta de trabajo y aquí en Sonora ocurre cada 3 años. Tuve que ingeniármelas para poder seguir en mi vida laboral ya con mi bebé. Al principio fue complicado pero en todo momento conté con el apoyo de mi familia, principalmente de mi esposo y mi mamá. Hasta que un día de trabajo muy pesado todo se complicó… mi mamá habló conmigo, pues era quien me ayudaba con mi hija. Me sugirió que dejara el trabajo, que me quedara en casa para atender de mi hija como en su momento ella lo hizo con nosotros, pues  así yo iba a estar más tranquila y feliz, fue entonces cuando le pregunté lo siguiente:

  • ¿Tengo que abandonar mis sueños al convertirme en  mamá?
  • ¿No hay forma de poder hacer un balance en la vida para ser mamá y también la mujer que aspiro ser profesionalmente?
  • ¿Cómo le digo a mi hija que vaya por sus sueños, si yo no tengo el valor de ir por los míos? 
  • Hoy que tengo la oportunidad de crecer y aprender en algo que me apasiona, ¿La dejo pasar?

Su respuesta fue muy noble, corta y clara :” Te voy a apoyar con todo” Y para mi sorpresa, mi marido hizo lo mismo.

A partir de ese momento los siguientes meses fui mamá, esposa, hermana, hija, amiga y empleada  sin horarios, sin vida normal. Pero aun así me las ingeniaba para dar calidad de tiempo, porque el trabajo me impedía dar cantidad. Llegó el día de las elecciones y los resultados no fueron los esperados. Fue muy duro, incluso puedo decir que a pesar de que no conocí la depresión post parto, si conocí la “depresión post campaña”, (pero ese es tema de otro post). Al terminar el proceso  regresé a  establecer de nuevo una rutina familiar y  a pesar da haber estado tan involucrada en el trabajo, nunca dejé de pensar e investigar en como ser buena mamá. Leo libros, artículos, escucho conferencias, canciones, poemas y todo lo que me ayude a entender y definir como hacerlo, pero sobre todo la vida diaria al lado de Valentina es lo que más me ha enseñado de ella, de mí, de la maternidad y de la vida misma.  Al final de cuentas, no estoy segura de saber como hacerlo, ni siquiera si  lo estoy haciendo bien,  pero con todo mi amor hago el intento. Después de reflexionar y vivir el mejor año de mi vida al lado de una gran compañera de apenas 1 año 2 meses, este aprendizaje puedo resumirlo en el siguiente decálogo y te lo quiero compartir:

MyShape1 (1)

  1. Mi hija es el mejor regalo que la vida me dio, con el objetivo de cuidarla, protegerla y guiarla en esta gran aventura.
  2. No hay un manual para ser mamá y tampoco mi hija viene con instructivos.
  3. Para ser buena mamá primero tengo que ser buena mujer,  buscar el bienestar personal y así darle a mi hija lo mejor de mí.
  4. Si quiero que mi hija persiga sus sueños, primero tengo que ir por los míos, porque se enseña con el ejemplo.
  5. La maternidad y paternidad son responsabilidades compartidas, papá debe de involucrarse al igual que mamá.
  6. Aprendemos sobre la marcha a ser padres y ellos a ser hijos, es adaptación. Habrá momentos buenos y otros más difíciles, pero es parte del crecimiento y de la gran aventura.
  7. Para poder combinar la maternidad con otras actividades, hay que ingeniárselas.
  8. Para poder lograr balance en la vida, se necesita  de ayuda de las demás personas, yo les llamo ángeles en la tierra. 
  9. Por más esfuerzo, buena disposición y amor que le ponga al educar a mi hija, sólo el tiempo me dirá si lo estoy haciendo bien,
  10. La mayor responsabilidad de ser mamá es cuidar de mi hija en todos los sentidos; físico, mental, espiritual y emocional. El gran reto es guiarla para que ella descubra su verdadera misión en la vida y después apoyarla, porque mi mayor deseo como mamá no es tener una hija perfecta, sino una hija feliz. 

My Wish- Rascal Flatts

 IMG_4686

1 thought on “El reto y la aventura de ser mamá, no implica dejar de ser mujer.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s