Política

Nadando entre tiburones… Mi vida en la política

lealtad3

El mundo laboral en todos los ámbitos,  puede llegar a ser un reto para quienes vamos iniciando con toda la intención de hacer las cosas bien. En cierto modo y en algunas situaciones llega a ser complicado, duro y hostil, especialmente en Política, pues es en ese rubro donde se decide el rumbo del mundo, de un País, de un Estado, de un Municipio. Hay tantos intereses de por medio, que muchas veces parece una lucha de supervivencia, donde domina quien es más fuerte, y obviamente quien tiene más poder.

Quien ha estado en política, no podrá negar que es uno de los trabajos más emocionantes, pero a su vez de los más delicados. Es un área de oportunidad para ayudar a quién más lo necesite,  de plasmar y hacer realidad los sueños de mejorar el entorno, pero también es una oportunidad para llenarse y enfermarse de poder (Síndrome de Hubris), de generar ambición mal encausada.

En lo personal, la política realmente me apasiona. Desde niña, siempre me gustó todo lo relacionado al tema, lo saqué de mi papá. Mientras otras niñas presumían como bailaban o cantaban, mi “gracia” era decir las capitales del mundo, y los presidentes de sus países. Veía noticias, mi época favorita eran las campañas políticas. Mi pasión  empezó desde muy  chiquita, siempre soñaba con hacer carrera política. Era impresionante como disfrutaba escuchar discursos, promesas de campaña, propuestas.  Así  que cuando tuve la oportunidad, entré a este mundo…

IMG_6009

He tenido la fortuna de trabajar de cerca con quienes toman decisiones, donde se ve  lo bueno, lo malo, los aciertos y desaciertos. He tenido la oportunidad de observar, escuchar y aprender. Crear mis propios criterios, crear mi propio librito, porque aunque parezca que las  reglas ya escritas funcionan siempre, cada situación en política es diferente, y cada reacción debe de ser diferente.

¿Por qué nadando entre tiburones ?

  1.  Los Tiburones son sobrevivientes no confían unos en los otros para sobrevivir. /Entre políticos pasa lo mismo.
  2. Los tiburones tienen increíbles capacidades adaptativas . /Los políticos se adaptan perfectamente a cualquier situación, sobre todo cuando se trata de tener el poder.
  3. Los tiburones no son solo comedores despiadados: Estudios muestran que los tiburones son criaturas muy inteligentes. Tienen la habilidad de resolver problemas. También son muy curiosos con los elementos de su medio ambiente./ También hay políticos buenos.
  4. Los tiburones pueden socializarMientras que la mayoría de los tiburones cazan solos. Se han documentado casa trabajando en equipo para mover grandes presas hacia una locación segura para alimentarse.Se han visto frecuentemente divirtiéndose juntos, lo que muestra una cara completamente nueva de ellos./ En política si se agrupan obtienen mejores resultados.
  5. Los tiburones tienen mala reputación/ Los políticos también.
  6. La piel del tiburón ha sido vital para su supervivencia/ Los políticos necesitan “piel gruesa” para aguantar las críticas y  los golpes de la opinión pública.
  7. Los tiburones son predadores: Son oportunistas cuando se trata de encontrar comida. Ellos incluso de comerían entre ellos si no pudieran encontrar ninguna otra cosa para saciar su apetito./ Cuando se trata de buscar el poder, hay políticos que son capaces de hacer lo que sea.

Como soy una persona muy positiva, está de más contar en mi experiencia lo negativo, lo cruel, lo duro, lo hostil, que es este mundo de la política, además de eso todos los días escuchamos. En esta ocasión quiero compartir lo que considero mi librito, mi guía, mi código de ética. Lo que he aprendido estos 8 años, “nadando entre tiburones” y sobrevivir en el intento, al menos hasta el día de hoy:

IMG_4873

  1. El valor más importante en política es la lealtad,  y debe ser recíproca.

  2. La lealtad hacia una persona, debe de ir alineada a mis principios,  de lo contrario estoy siendo desleal a mi misma y eso no está permitido.

  3. Lo único seguro en política, es que no hay nada seguro.

  4. Los principios, los valores y la ideología política no sólo son necesarios, son indispensables, es el mapa que te guiará en el quehacer político.

  5. En política, no es mejor el que llega más rápido, si no el que aguanta más. Es carrera de resistencia, no de velocidad.

  6. En política como en la vida, cuando te toca ni aunque te quites, y cuando no ni aunque te pongas.

  7. ¿Quieres ganarte enemigos? Cuéntales tus planes y diles que quieres crecer, no faltará quien piense que te estás metiendo en su camino. Debes estar consciente que no a todos les vas a agradar.

  8. Lo que jamás entra en mesa de negociaciones es la dignidad.

  9. Sangre tibia y mente fría. Se requiere siempre de mucha estrategia, de ser calculadora, pero algo muy importante, la intuición casi nunca falla.

  10. En momentos de crisis y derrotas, son oportunidades de crecimiento, quien se mantiene firme se fortalece.

IMG_4766

Y es así como creo que me he podido mantener firme, de pie, con ilusión de querer y poder hacer las cosas bien. De tener paciencia, y poco a poco prepararme. De no querer ser como el político “tiburón”, y a pesar de las circunstancias, mucha veces adversas, querer seguir navegando. Creo que durante este tiempo he preferido ser diferente.

Haciendo una analogía con una de mis películas favoritas de Disney, Buscando a Nemo, me siento precisamente un pez indefenso, nadando entre tiburones. Aun así, elijo lo siguiente:

No quiero ser  tiburón: Pefiero ser como Marlin (Papá de Nemo). Que a pesar de sus miedos, de ser sumamente precavido y sobre protector,  nunca dudó en luchar por recuperar lo más preciado que tiene en la vida, su hijo. A pesar de todas las  adversidades y peligros a los que se enfrentó, nunca desistió. Porque cuando se trata de cumplir un objetivo,  hay que correr riesgos y sobre todo tener la humildad de confiar no sólo en la intuición, sino también en quien nos rodean.

No quiero ser tiburón: Prefiero ser como Dory;  optimista, graciosa, hiperactiva y con un espíritu libre. A ella precisamente lo que se le considera como una limitación (falta de memoria a corto plazo) es lo que la ayuda a sobrevivir. Muchas veces un defecto, se puede convertir en virtud.

No quiero ser tiburón: Prefiero ser como nemo, decidida a explorar, a no tener miedo a lo desconocido, a ser valiente y de vez en cuando irreverente para tener el valor de salir de mi zona de confort, dejando a un lado cualquier limitante.

Estoy en política para contribuir de una forma diferente, creativa, positiva y proactiva. Creo que no es el mejor camino decidir por la arrogancia, la intolerancia, y el abuso de poder. Porque no siempre hace quién más puede, sino quien más quiere. Porque no siempre se trata de fuerza, sino de creatividad, y sobre todo, porque en este mar de posibilidades, creo que ya fue suficiente de  “engordar” o empoderar a los tiburones para que sean los amos y señores, dueños del rumbo de nuestro país. Creo que es tiempo de que cada uno de nosotros, desde nuestras trincheras, con nuestra actitud y buena voluntad,   podemos contribuir y ser ejemplo para mejorar nuestro entorno, pasando de la critica y del miedo, a la acción, con el objetivo de  trabajar por el BIEN COMÚN.

Maternidad

El reto y la aventura de ser mamá, no implica dejar de ser mujer.

sueños

Desde niña, uno de mis más grandes sueños siempre fue ser mamá. Padecer una cardiopatía congénita (Tetralogía de Fallot) aun corregida, siempre fue un riesgo, más no un impedimento para desearlo, planearlo y gracias a Dios, lograrlo. Como cualquier pareja de recién casados, uno de los objetivos principales del matrimonio es la procreación, para nosotros también lo fue. Recuerdo perfectamente que antes de buscar embarazarme, fui a visitar a mi cardiólogo y al plantearle mi interés, su respuesta fue alarmante, me dijo que él no me lo recomendaba porque no sabía como iba reaccionar mi cuerpo, lo escuché y le di las gracias por sus recomendaciones. Al día siguiente fui con mi Ginecólogo y le planteé lo mismo, él me dijo que todo estaba bien, que era una decisión muy personal, que era mi responsabilidad atender a las indicaciones del cardiólogo y mi respuesta fue: “prefiero morir en el intento a negarme la posibilidad de ser mamá”. Al siguiente mes ya estaba en la dulce espera…

1400544_10154858216095066_2612329571160976349_o

Tuve un embarazo muy vigilado, controlado pero sobre todo afortunado, porque a pesar de ser de alto riesgo, viví un embarazo completamente normal. Siempre estuve dentro de los márgenes de mi peso, tallas y peso de la bebé, de pronto sufría bajas de presión que no me alarmaban porque sabía que podía pasar.  Disfruté mi embarazo como si fuera lo último que me iba a pasar en la vida, porque realmente mi vida estaba en riesgo y aun así mi hija fue planeada, deseada y  esperada en todo momento y sobre todo bien recibida. Al final llegó el gran día del parto,  un 16 de julio, cesárea a las 37 semanas para no poner en riesgo mi vida y  Valentina nació completamente sana. Mi mayor temor era que heredara mi cardiopatía, para nuestra fortuna heredó el corazón de papá. Con el apoyo de mi familia y amigas,  principalmente el de mi mamá, mi recuperación fue muy buena y a partir de ahí comenzó la gran aventura de ser mamá. Al principio me impresionaba mucho, porque me parecía algo increíble tener a una personita tan chiquita que salió de mi vientre y además estuviera igualita a mi. Siempre fue una sensación tan bonita, que ahora por fin entiendo cuando dicen todas esas frases de mamá sobre los hijos…

11182149_10155502790580066_616054343686716729_n (1)

Después de esa gran aventura, empezó el gran reto, volver a mi rutina laboral, ahora  como mamá. Además Valentina desde que nació, fue de lactancia materna exclusiva por los primeros 5 meses y a partir ahí hasta los 8 meses combinado con alimentos y leche de fórmula. Al regresar a trabajar me las ingeniaba para que ella tuviera su toma a tiempo. Coincidió que cuando regresé a mi oficina empezó el período electoral y una de mis grandes pasiones, las campañas políticas. Cuando trabajas en un Partido Político como en mi caso, esa es la temporada más alta de trabajo y aquí en Sonora ocurre cada 3 años. Tuve que ingeniármelas para poder seguir en mi vida laboral ya con mi bebé. Al principio fue complicado pero en todo momento conté con el apoyo de mi familia, principalmente de mi esposo y mi mamá. Hasta que un día de trabajo muy pesado todo se complicó… mi mamá habló conmigo, pues era quien me ayudaba con mi hija. Me sugirió que dejara el trabajo, que me quedara en casa para atender de mi hija como en su momento ella lo hizo con nosotros, pues  así yo iba a estar más tranquila y feliz, fue entonces cuando le pregunté lo siguiente:

  • ¿Tengo que abandonar mis sueños al convertirme en  mamá?
  • ¿No hay forma de poder hacer un balance en la vida para ser mamá y también la mujer que aspiro ser profesionalmente?
  • ¿Cómo le digo a mi hija que vaya por sus sueños, si yo no tengo el valor de ir por los míos? 
  • Hoy que tengo la oportunidad de crecer y aprender en algo que me apasiona, ¿La dejo pasar?

Su respuesta fue muy noble, corta y clara :” Te voy a apoyar con todo” Y para mi sorpresa, mi marido hizo lo mismo.

A partir de ese momento los siguientes meses fui mamá, esposa, hermana, hija, amiga y empleada  sin horarios, sin vida normal. Pero aun así me las ingeniaba para dar calidad de tiempo, porque el trabajo me impedía dar cantidad. Llegó el día de las elecciones y los resultados no fueron los esperados. Fue muy duro, incluso puedo decir que a pesar de que no conocí la depresión post parto, si conocí la “depresión post campaña”, (pero ese es tema de otro post). Al terminar el proceso  regresé a  establecer de nuevo una rutina familiar y  a pesar da haber estado tan involucrada en el trabajo, nunca dejé de pensar e investigar en como ser buena mamá. Leo libros, artículos, escucho conferencias, canciones, poemas y todo lo que me ayude a entender y definir como hacerlo, pero sobre todo la vida diaria al lado de Valentina es lo que más me ha enseñado de ella, de mí, de la maternidad y de la vida misma.  Al final de cuentas, no estoy segura de saber como hacerlo, ni siquiera si  lo estoy haciendo bien,  pero con todo mi amor hago el intento. Después de reflexionar y vivir el mejor año de mi vida al lado de una gran compañera de apenas 1 año 2 meses, este aprendizaje puedo resumirlo en el siguiente decálogo y te lo quiero compartir:

MyShape1 (1)

  1. Mi hija es el mejor regalo que la vida me dio, con el objetivo de cuidarla, protegerla y guiarla en esta gran aventura.
  2. No hay un manual para ser mamá y tampoco mi hija viene con instructivos.
  3. Para ser buena mamá primero tengo que ser buena mujer,  buscar el bienestar personal y así darle a mi hija lo mejor de mí.
  4. Si quiero que mi hija persiga sus sueños, primero tengo que ir por los míos, porque se enseña con el ejemplo.
  5. La maternidad y paternidad son responsabilidades compartidas, papá debe de involucrarse al igual que mamá.
  6. Aprendemos sobre la marcha a ser padres y ellos a ser hijos, es adaptación. Habrá momentos buenos y otros más difíciles, pero es parte del crecimiento y de la gran aventura.
  7. Para poder combinar la maternidad con otras actividades, hay que ingeniárselas.
  8. Para poder lograr balance en la vida, se necesita  de ayuda de las demás personas, yo les llamo ángeles en la tierra. 
  9. Por más esfuerzo, buena disposición y amor que le ponga al educar a mi hija, sólo el tiempo me dirá si lo estoy haciendo bien,
  10. La mayor responsabilidad de ser mamá es cuidar de mi hija en todos los sentidos; físico, mental, espiritual y emocional. El gran reto es guiarla para que ella descubra su verdadera misión en la vida y después apoyarla, porque mi mayor deseo como mamá no es tener una hija perfecta, sino una hija feliz. 

My Wish- Rascal Flatts

 IMG_4686